ORGANIZACIÓN PARA EL FOMENTO DE LOS ESTUDIOS INTERNACIONALES

Recomendación – El Sha o la desmesura del poder. Ryszard Kapuscinski

Realizado por Daniela Vázquez Manzanares. Estudiante del doble grado de Relaciones Internacionales y Periodismo.

A lo largo de los veinticinco siglos de su historia escrita, los iraníes, más tarde o más temprano, siempre han sabido burlar a los que creían poder gobernarlos impunemente. Algunas veces para conseguir este objetivo han tenido que recurrir como arma a la sublevación o la revolución, pagando por ello el trágico tributo de la sangre, y lo han hecho de una manera increíblemente consecuente, casi extrema.” – Kapuscinski, R. (1986). El Sha o la desmesura del poder. Edición 8. (Anagrama, 2006), 96.

Esta cita, que parece referirse a la actual lucha del pueblo iraní, pertenece a un libro escrito hace más de 40 años. El Sha o la desmesura del poder es una crónica donde Kapuscinski explora la vida y el reinado de Reza Pahlevi hasta su derrocamiento en 1979. Escrita durante los meses inmediatamente posteriores al triunfo de la Revolución Islámica, intercala las investigaciones y vivencias personales del periodista con un relato verosímil pero ficcionalizado de la figura del Sha.

Tal y como se indica en el propio título de la obra, el emperador es equiparado con el ejercicio de poder despótico, aun si se presenta a sí mismo como sinónimo de avance ante la comunidad internacional. Esta disonancia entre su imagen de líder progresista en el exterior y la férrea represión de la disidencia dentro de las fronteras nacionales ejemplifica uno de los principales temas desarrollados por Kapuscinski en el texto; esto es, el abismo que separaba al Sha y su círculo de afines con el grueso del pueblo iraní.

Si bien el proyecto de “Gran Civilización” impulsado por Reza Pahlevi prometía prosperidad para todos, lo cierto es que tan solo unos pocos privilegiados consiguieron progresar a costa del resto, que permanecieron en la miseria. “El poder es quien provoca la revolución. Desde luego no lo hace consecuentemente. Y, sin embargo, su estilo de vida y su manera de gobernar acaban convirtiéndose en una provocación. Esto sucede cuando entre la élite se consolida la sensación de impunidad.”1

En los últimos años del reinado del Sha, cuando el descontento estaba lo suficientemente extendido como para ser imposible de silenciar, la opresión ejercida por el régimen pasó a ser más asfixiante que nunca. Kapuscinski recoge numerosos ejemplos de torturas llevadas a cabo por la SAVAK, la policía secreta del Sha, que tenían como objetivo atomizar a la sociedad iraní a través del miedo para impedir su sublevación.

A esta masa contrariada se dirigió Jomeini, primer líder supremo de la república islámica, a la hora de llamar a la insurrección contra el Sha. Y los iraníes respondieron a su llamada, aunque no fuese, tal y como recoge el autor del texto, por sus firmes convicciones religiosas, sino por su naturaleza revolucionaria: “como el poder se autoproclama símbolo del progreso y de la modernidad, le demostraremos que nuestros valores son otros muy distintos. Prima antes el espíritu de contradicción política que el deseo de volver al olvidado mundo de los antepasados.”2 En este sentido, la principal cuestión desarrollada en la segunda parte del libro es la anatomía de la revolución iraní, aunque sus principios sean fácilmente extrapolables a otros contextos.

Considerando todo lo anterior, El Sha o la desmesura del poder es una crónica brillante en un sentido estricto; logra trasladar al lector al momento justamente posterior al triunfo de la revolución, cuando la reciente victoria de Jomeini empezaba ya a perder su lustre inicial. Kapuscinski realiza un análisis ameno pero preciso de la situación histórica, política y social de Irán hasta la década de los ochenta que continúa siendo relevante en la actualidad. La obra ofrece una visión valiosa de las actitudes del pueblo iraní ante la continua impunidad del poder. Hoy, estando de nuevo ante el abismo de la revolución, es interesante recordar el último cambio de régimen de Persia. De momento, Allahu Akbar vuelve a resonar en las calles de Teherán. Cabe por ver si este canto vuelve a triunfar.

Iran, Iran, Iran

Chun-o-mang-o-asjan3

  1. Ibid. 137. ↩︎
  2. Ibid. 131. ↩︎
  3. Irán, Irán, Irán, Es sangre, es muerte, es rebelión ↩︎

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