
Los nuevos centros para personas migrantes aprobados por el Parlamento Europeo: ¿por qué pueden favorecer al racismo estructural y a la vulneración de derechos humanos?
Realizado por Daniela Arias Verbo. El Parlamento Europeo aprobó el nuevo Reglamento de Retorno, una normativa que endurece las políticas migratorias de la Unión Europea y sustituye a la anterior Directiva de Retornos. Esta medida, impulsada principalmente por partidos conservadores y de extrema derecha, busca acelerar las deportaciones mediante la ampliación de los períodos de detención y la creación de centros de retorno fuera de Europa. Diversas organizaciones humanitarias y sectores políticos han advertido que el reglamento puede vulnerar derechos fundamentales, al reducir garantías legales, permitir expulsiones durante procesos de recurso y ampliar la detención hasta 24 meses, incluso para familias, menores y personas vulnerables. Además, se critica que estas políticas refuercen el racismo estructural y la criminalización de las personas migrantes, priorizando el control y la expulsión frente a la protección y la inclusión social.




