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Cortar por la línea de puntos – El sueño europeo

Realizado por Cecilio Zamora Padilla. Estudiante de Relaciones Internacionales y Periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos.

Europa vive un momento decisivo para su historia ante los grandes desafíos globales y regionales que se presentan en la actualidad. Este artículo recoge una mirada sobre la situación actual de la Unión Europea a través del concepto de una conocida serie de animación. La injerencia de intereses extracomunitarios en las políticas y el rumbo del bloque comunitario deberían ser un debate permanente sobre la mesa para dirigirse con éxito hacia el sueño europeo.

Europe is experiencing a decisive moment in its history as it faces the major global and regional challenges of today. This article offers a perspective on the current state of the European Union through the lens of a well-known animated series. The influence of extra-European interests on the policies and direction of the European bloc should remain a constant topic of debate if the Union is to successfully move toward the European dream.

Ilustración generada con Inteligencia Artificial

Hace años que vi Cortar por la línea de puntos, una serie italiana de animación que narra la juventud de su creador, Zerocalcare, siempre superado por los límites de la ansiedad y la inseguridad y siempre acompañado de un armadillo naranja que actúa como su conciencia. Justo hace unas semanas le he vuelto a echar un vistazo después de comentar con mis amigos el reciente estreno de la tercera parte de la saga, Por cuatro perras. Pero algo pasó durante este segundo visionado, la cabeza me hizo un clic extraño. No solo estaba viendo a un joven al borde del colapso existencial intentando encajar en la vida adulta – algo común en los tiempos que corren –, estaba viendo a la Unión Europea.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los padres del proyecto europeo crearon un mapa diseñado al dedillo para alcanzar una utópica paz perpetua. Ahí dejaron las instrucciones a seguir: una integración paulatina, el mercado común, el fin de las fronteras, la defensa a ultranza de los derechos humanos, etc. Esa línea de puntos supuestamente nos dirigiría, a los europeos, directos al fin hacia un paraíso del bienestar. Si los responsables de cortar el papel hacían su trabajo, el resultado parecía inevitable. 

Pese a todo, el avance del proyecto comunitario comenzó a sentir cómo le temblaba un poco el pulso. El Brexit, portada estos últimos días por el décimo aniversario de la celebración del referéndum que le dio el visto bueno, supuso un tijeretazo que dejó el papel completamente destrozado. Más rasgada aún ha quedado la línea de puntos del Reino Unido, que va en camino de investir a su séptimo primer ministro en la última década y ya siente los fatídicos resultados económicos provocados por su salida de la UE con una población guiada por el descontento. Según la última encuesta del Centro Europeo de Relaciones Internacionales, el think tank con sede en Bruselas, el 57% de las personas encuestadas consideran que Gran Bretaña cometió un error al votar a favor de abandonar la Unión Europea. Aunque, paradójicamente, el favorito para reemplazar el ciclo actual de gobiernos laboristas en Downing Street es uno de los mayores promotores del Brexit, el líder de Reform UK, Nigel Farage.

Después llegaron los sudores fríos: la pandemia, el fuego real a las puertas de casa con la invasión de Ucrania, el cambio de las relaciones transatlánticas con Estados Unidos, etc. ¿Y quién apareció en la sala del Consejo Europeo en los momentos de máximo pánico? El gigante armadillo naranja. Esa bestia no era otra que la clásica realpolitik que, susurrándonos al oído, nos recuerda cada madrugada nuestra propia hipocresía y nos empuja a firmar pactos migratorios inclinados a la deportación o a tragar con los chantajes presupuestarios de líderes nacionalpopulistas por puro instinto de supervivencia. 

Esa vocecilla obliga a la UE a atravesar por completo la línea de puntos. El armadillo levanta a los líderes europeos a las 3 de la mañana de la cama para recordarles que no somos nada en el mundo militar si nos comparamos con las capacidades del resto de grandes potencias globales. Sin embargo, ese miedo que acecha a Europa no termina de servir de refuerzo para el proyecto. Al contrario, genera más dudas de la cuenta y nos hace dar más tijeretazos. Como señala el sociólogo Manuel Castells, “el miedo y la rabia son las más potentes emociones humanas y las que más mueven el comportamiento político”. 

El reciente fracaso del proyecto de caza europeo propulsado principalmente por Francia y Alemania (FCAS) es muestra de ello. ¿Cómo podemos mirar a los ojos a las grandes potencias militares si ni siquiera somos capaces de avanzar para establecer los cimientos de una industria común europea? Y otra muestra: ¿qué lecciones de moralidad vamos a dar si la Comisión Europea abre sus puertas para recibir a representantes de un régimen que lapida a las mujeres? El armadillo parece estar susurrando más de la cuenta últimamente y eso solo empuja a la UE a dar más tijeretazos en su contra.

Europa no debe adoptar el comportamiento hostil que tienen los Estados Unidos de Trump, dispuesto a cerrar el paraguas de seguridad y directo a un régimen de tecnofeudalismo dirigido por algoritmos. Menos aún debe comprar el autoritarismo y la tiranía que reina en la Rusia de Putin o en la China de Xi, que logran recortar a la perfección su propia línea de puntos a costa de un debate enriquecedor o de la libertad de sus ciudadanos. No, Europa no es eso. Cierto es que en las últimas décadas hemos desarrollado cierta dependencia – en mayor o menor medida – respecto a algunos aspectos de estas potencias: el gas ruso, los microchips desarrollados en Asia, el paraguas de seguridad estadounidense, etc. Y esa dependencia nos hace recortar con una cautela especial, con una mayor delicadeza y lentitud con respecto al resto de actores. Pero eso es precisamente lo que hace a la Unión Europea algo único. 

La línea de puntos de la UE está atravesada por celo, parches, dobleces, rotos, y malos recortes. Eso ocurre porque en su andadura duda, se equivoca, llega tarde a muchos retos y crisis y recorta con una torpeza que resulta desesperante. Y esa es la seña de una desarrollada consciencia de su propia complejidad y de la complejidad del mundo que la rodea. Debemos aceptar que la figura perfecta que imaginaron en la posguerra es bastante difícil de recortar. Más si asumimos que el armadillo siempre estará ahí, susurrándonos al oído que tiremos las tijeras a la basura y empecemos a levantar muros. El verdadero éxito del proyecto europeo llegará cuando dejemos de esforzarnos en derrotarlo y mandarlo a callar eternamente. Llegará cuando podamos convivir con él en la misma habitación sin dejar que nos quite el papel de las manos.

Cortar por la línea de puntos. (2021). Netflix. https://www.netflix.com/browse/my-list?jbv=81304528

De Xaxàs, X. M. (2026, 21 junio). Los británicos quieren volver a Europa. La Vanguardia. https://www.lavanguardia.com/internacional/20260621/11570447/britanicos-quieren-volver-europa.html

La puesta en marcha del Pacto Europeo de Migración y Asilo: un acuerdo de mínimos entre dudas y certezas, apoyos y detractores. (s. f.). Real Instituto Elcano. https://www.realinstitutoelcano.org/comentarios/la-puesta-en-marcha-del-pacto-europeo-de-migracion-y-asilo-un-acuerdo-de-minimos-entre-dudas-y-certezas-apoyos-y-detractores

Redes de indignación y esperanza. (2012). Alianza Editorial. https://www.ses.unam.mx/docencia/2018II/Castells2012_RedesDeIndignacionYEsperanza.pdf

Slack, H., Fariza, I., & Silva, R. (2026, 23 junio). Las promesas incumplidas del Brexit: por qué el Reino Unido está peor que antes de salir de la UE. El País. https://elpais.com/internacional/2026-06-23/las-promesas-incumplidas-del-brexit-por-que-el-reino-unido-esta-peor-que-antes-de-salir-de-la-ue.html

Viaña, D. (2026, 23 junio). Deportaciones a cambio de reconocimiento diplomático: los talibán piden a la UE «confianza y presencia consular» en su histórica reunión en Bruselas. El Mundo. https://www.elmundo.es/internacional/2026/06/23/6a3a9cb8e85ece27488b4589.html

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