ORGANIZACIÓN PARA EL FOMENTO DE LOS ESTUDIOS INTERNACIONALES

Recomendación – Soundtrack to a Coup d’Etat

Realizado por Bia Jennice Faller Poblete. Estudiante del Doble Grado en Relaciones Internacionales y Periodismo.

Soundtrack to a Coup d’Etat (2025) | Director Johan Grimemprez

1960 o el año de África. Sonaban las trompetas de Louis Armstrong y Dizzy Gillespie. 17 países africanos recién independizados entraban en la ONU. Nikita Kruschev aterrizaba en Nueva York con los pies firmes tanto en el suelo como en la mesa de la 902ª Asamblea Plenaria de las Naciones Unidas. Y mientras tanto la República Democrática del Congo pasaba de manos del rey belga Leopoldo II a las del nuevo primer ministro Patrice Lumumba.

Soundtrack to a Coup d’Etat es un documental o, mejor dicho, una historia narrada a través de sus protagonistas, sin necesidad de personas externas. Gracias a imágenes históricas, titulares de periódicos, extractos de libros y memorias, titulares y pies de páginas, la edición del directo nos permite vislumbrar como se fraguó el golpe de estado patrocinado por EE. UU. y Bélgica contra el gobierno de Patrice Lumumba, elegido democráticamente, y su posterior asesinato en enero de 1961. ¿El arma empleada? El jazz.

El Departamento de Estado estadounidense empleó al jazz – la música negra- como herramienta de softpower para introducirse en el bloque del Este, en Asia y sobre todo en África. Para ello, patrocinó una gira que llevo a iconos de jazz como Armstrong, Gillespie, Duke Ellington o Nina Simone por África y por tanto, por el Congo. Para Gallespie “We were the Negro Kamikaze Band. Send to resolve any other problem”.

Resulta irónico, y se muestra en el documental intercalando imágenes de los conciertos con lo que estaba pasando en EEUU, cómo de cara al exterior se promocionaba a estas estrellas y a esta música mientras que dentro del país se reprimía el Movimiento de Derechos Civiles que buscaba la igualdad de la comunidad afroamericana, el respeto a sus derechos y el fin de las leyes segregacionistas del sur estadounidense.

El largometraje nos invita a un ejercicio de memoria histórica, no tanto con una lección o una reflexión desde el presente, sino presentándonos de manera orgánica a través de una narración lo ocurrido. La edición estilística nos permite darnos cuenta de cómo la narrativa sirve como propaganda, de que lo que consumimos conforma nuestra ideología y de que la cultura siempre es síntoma y consecuencia de lo que ocurre a nuestro alrededor.

Documental disponible en Filmin.

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