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La nueva fiebre del oro verde: minerales críticos y poder en la transición energética

Realizado por Sofía Toribio Díaz. Estudiante de Relaciones Internacionales y Periodismo.

La transición energética global ha intensificado la competencia geopolítica por los minerales críticos, esenciales para tecnologías como baterías, energías renovables y semiconductores. Este artículo analiza cómo potencias como Estados Unidos, China y la Unión Europea están reconfigurando sus estrategias para asegurar el acceso a estos recursos, así como las implicaciones económicas, políticas y ambientales de esta nueva carrera global.

The global energy transition has intensified geopolitical competition for critical minerals, essential for technologies such as batteries, renewable energy and semiconductors. This article analyzes how powers such as the United States, China and the European Union are reshaping their strategies to secure access to these resources, as well as the economic, political and environmental implications of this new global race.

Maquinaria pesada opera en una mina de extracción mineral. Fuente: Freepick

Durante décadas, el petróleo articuló dependencias, conflictos y alianzas. Hoy, ese papel comienza a desplazarse hacia un conjunto de recursos menos visibles pero igualmente estratégicos: los minerales críticos. Litio, cobalto, níquel o tierras raras ya no son solo términos técnicos; son piezas centrales de un nuevo tablero de poder. La razón es clara. La transición energética presentada como una necesidad climática, está redefiniendo las bases materiales de la economía global. Electrificar el transporte, expandir las energías renovables o desarrollar tecnologías digitales requiere cantidades crecientes de estos minerales. No se trata de una tendencia gradual y es que según la Agencia Internacional de la Energía, la demanda de litio podría multiplicarse por más de 40 de aquí a 2040 en escenarios de transición acelerada. La magnitud de este crecimiento no solo tensiona los mercados, sino que introduce una nueva lógica de competencia entre Estados.

El desafío de la concentración geográfica

Sin embargo, el problema no es únicamente la demanda, sino su distribución. La producción de estos recursos se encuentra altamente concentrada, lo que genera vulnerabilidades estructurales. La República Democrática del Congo por ejemplo, produce alrededor del 70% del cobalto mundial, mientras que Australia y Chile lideran el mercado del litio (U.S. Geological Survey, 2025). Esta concentración no sería necesariamente crítica si no fuera acompañada por otro factor clave: el control del procesamiento.

El dominio chino y la reacción de Occidente

Es aquí donde emerge el verdadero desequilibrio. China domina gran parte del refinado global con más del 60% en tierras raras y cerca del 65% en cobalto, lo que le permite situarse en una posición estratégica dentro de la cadena de valor. No se limita a extraer recursos sino que además controla las etapas que determinan su uso final. En términos geopolíticos, esto implica una capacidad potencial de influencia que va más allá de lo económico. Este escenario ha obligado a reaccionar a otras potencias. Estados Unidos y la Unión Europea, conscientes de su dependencia, han comenzado a replantear sus estrategias. La aprobación en 2023 de la Ley de Materias Primas Críticas por parte de la Unión Europea refleja este cambio de enfoque: reducir la dependencia externa y reforzar la producción interna (Comisión Europea, 2023).

No obstante, esta respuesta plantea una paradoja. La búsqueda de autonomía estratégica choca con la realidad de mercados globalizados y cadenas de suministro complejas. Diversificar proveedores o relocalizar producción no es solo una cuestión política, sino también económica y temporal. Requiere inversiones, estabilidad y, sobre todo, coordinación internacional, un elemento cada vez más escaso en un contexto de rivalidad creciente. En este sentido, la competencia por los minerales críticos no puede entenderse únicamente como una disputa entre grandes potencias. También reconfigura el papel de los países productores. Regiones como América Latina o África adquieren una relevancia renovada, no tanto por su capacidad industrial, sino por su dotación de recursos. El llamado “triángulo del litio”, que concentra más del 50% de las reservas mundiales, ejemplifica este fenómeno (según el Banco Mundial).

El riesgo de reproducir viejas dependencias

Pero claro, esta centralidad no garantiza desarrollo. La historia de los recursos naturales muestra que la abundancia puede convertirse en un factor de dependencia y conflicto. La persistencia de prácticas extractivas con altos costes sociales y ambientales refuerza esta preocupación. Apelando al caso anterior, en la República Democrática del Congo, una parte significativa del cobalto sigue extrayéndose en condiciones precarias (Amnistía Internacional, 2023).

La transición energética, por tanto, introduce una tensión difícil de resolver: avanzar hacia un modelo más sostenible sin reproducir dinámicas de explotación del pasado. No se trata solo de qué recursos se utilizan, sino de cómo se obtienen y bajo qué condiciones.

En paralelo, la dimensión estratégica del problema continúa intensificándose. Acuerdos como el firmado entre Estados Unidos y Japón en 2023 sobre minerales críticos evidencian que el acceso a estos recursos se ha integrado plenamente en la agenda de seguridad económica. La interdependencia, lejos de desaparecer, se redefine en términos más competitivos. La transición energética deja de ser un proceso exclusivamente técnico o medioambiental para convertirse en un fenómeno profundamente político. Las decisiones sobre inversión, regulación o alianzas configuran un nuevo equilibrio de poder en el que los minerales críticos actúan como catalizadores.

¿Transición o continuidad?

Aunque el discurso dominante presenta este proceso como una ruptura con el pasado, cabe preguntarse hasta qué punto supone un cambio real en las dinámicas globales. Sustituir el petróleo por litio no elimina necesariamente las lógicas de dependencia, sino que puede trasladarlas a nuevos actores y territorios. La diferencia reside, quizás, en la velocidad y en la escala. La transición energética se produce en un contexto de mayor interconexión económica y mayor urgencia política. Esto amplifica sus efectos y reduce el margen de adaptación de los Estados.

En este contexto, los minerales críticos se consolidan como elementos centrales de una geopolítica emergente. Una geopolítica menos visible, más técnica, pero igualmente estructurante. El poder ya no se define únicamente por la posesión de recursos, sino por la capacidad de integrarlos en cadenas de valor complejas y estratégicas, lo que no supone un desafío menor. Gestionar esta transformación sin profundizar desigualdades ni generar nuevas dependencias será clave para determinar el carácter del orden internacional en las próximas décadas.

Porque, en última instancia, la transición energética no solo plantea cómo producir energía de forma más limpia, sino también cómo distribuir poder en un mundo en cambio.

Mapa de Minerales Críticos del Foro Intergubernamental sobre Minería: https://www.igfmining.org/es/resource/igf-critical-minerals-map/

International Energy Agency (IEA). (2024). Critical Minerals Market Review 2024. IEA. https://www.iea.org/reports/critical-minerals-market-review-2024

European Commission. (2023). Critical Raw Materials Act. European Commission. https://commission.europa.eu/strategy-and-policy/priorities-2019-2024/european-green-deal/critical-raw-materials-act_en

U.S. Geological Survey (USGS). (2025). Mineral Commodity Summaries 2025. USGS. https://pubs.usgs.gov/periodicals/mcs2025/mcs2025.pdf

World Bank. (2020). Minerals for Climate Action: The Mineral Intensity of the Clean Energy Transition. World Bank. https://documents1.worldbank.org/curated/en/099052423172525564/pdf/P16627806f5aa400508f8c0bdcba0878a3e.pdf

Amnesty International. (2023, septiembre). DRC: Cobalt and copper mining for batteries leading to human rights abuses. Amnesty International. https://www.amnesty.org/en/latest/news/2023/09/drc-cobalt-and-copper-mining-for-batteries-leading-to-human-rights-abuses/

U.S. Department of Commerce / Office of the United States Trade Representative (USTR). (2023). Agreement between the Government of the United States of America and the Government of Japan on Strengthening Critical Minerals Supply Chains. USTR. https://ustr.gov/sites/default/files/2023-03/US%20Japan%20Critical%20Minerals%20Agreement%202023%2003%2028.pdf

Intergovernmental Forum on Mining, Minerals, Metals and Sustainable Development (IGF). (s. f.). IGF Critical Minerals Map. IGF. https://www.igfmining.org/es/resource/igf-critical-minerals-map/

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