Realizado por Marta Herrera Macías. Estudiante del Grado de Relaciones Internacionales

Reino unido tras el conflicto actual vigente en Oriente Medio y el bloqueo iraní sobre el estrecho de Ormuz, ha optado por velar por sus propios intereses y reunirse el pasado 30 de marzo de 2026 con los lideres del G7, es decir, con Francia, Estados unidos, Italia, Japón, Alemania y Canadá, para llevar de manera conjunta una serie de medidas para contrarrestar los efectos que lleva a cabo dicho bloqueo.
Se calcula que los costes del bloqueo tienen grandes repercusiones a nivel económico y energético, causando un aumento en los precios del gas y del petróleo, aumento que se estima entorno al 70% en el precio del gas y del 50% en el del petróleo, cifras que desestabilizan a cualquier economía mundial.
No obstante, la ministra de Asuntos exteriores británica, Yvette Cooper, ha reunido de manera telemática, el día 2 de abril, a 40 países para estudiar fórmulas conjuntas para la reapertura del tráfico marítimo en el estrecho, debido a la crisis que el mundo está afrontando por su cierre, ya que el 20% del petróleo mundial pasa por el estrecho de Ormuz. Además de transitar también, los fertilizantes usados en África, y el gas licuado que tiene como destino Asia.
El estrecho cuenta con una geografía compleja debido a que el terreno elevado y las aguas poco profundas, favorecen las tácticas bélicas que lleva a cabo Irán, exponiendo los buques que navegan por la ruta a riesgos.
La ministra de Reino Unido declara que la actitud tomada por Irán es temeraria, ya que, con sus actos, no solo ataca a sus enemigos directos, sino que atenta contra la seguridad económica de todo el mundo. Además, declara, que es de “urgente necesidad” la reapertura del estrecho de Ormuz.
Cooper al inicio de la reunión, ha mostrado los datos que indican que, en las 24 horas previas a la reunión celebrada, tan solo cinco buques han transitado por el estrecho en contraposición de los 150 buques que suelen transitar de forma diaria por esta misma ruta. Estos datos son alarmantes y afectan de manera directa a las economías mundiales.
En la reunión se ha analizado de manera conjunta la situación existente, aunque no se ha publicado ninguna declaración conjunta entre los presentes, además, de evaluar todas las medidas políticas y diplomáticas posibles y útiles para mediar. El objetivo final es la reapertura del estrecho, con la garantía de seguridad para los buques. En la mencionada reunión se ha notado la ausencia de países como España, que no ha estado presente en la reunión.
Además, la reacción tomada por el presidente estadounidense Donald Trump ha sido vista como algunos como agresiva tras instar a los estados dependientes a luchar por el desbloqueo ellos mismos, ya que según dice, Estados unidos no va a estar ahí para ayudarlos a todos.
En conclusión, el cierre del estrecho de Ormuz ha ocasionado grandes repercusiones a nivel mundial y de manera concreta para Reino Unido, creando grandes problemas logísticos con consecuencias directas en los costos y los tiempos de entrega, afectando así de forma total a su industria, energía y el transporte.