Realizado por Francisco Javier Palomo Clavijo, alumno de Relaciones Internacionales y Economía.

En un contexto en el que se observa un auge sin precedentes de movimientos políticos radicales en muchos países democráticos, algunos tan destacables como en Estados Unidos, Brasil, Francia o Argentina, el autor Siegmund Ginzberg explica en su libro Síndrome 1933 cómo, en la Europa de los años 30, un movimiento de similares características se hizo con el poder sin que muchos se dieran cuenta.
Se trata de Alemania: un país en el que la República de Weimar parecía mostrar normalidad democrática en un continente en el que las democracias brillaban por su máxima ausencia.
Ginzberg, a través de una lectura relativamente corta pero intensa, relata cómo, en una etapa de debilidad del sistema político en el que reinaba la inestabilidad de los pactos, las continuas elecciones o una gran multitud de partidos, una figura tan polémica y radical como la de Hitler llegó al poder en Alemania. Con gran detalle, y recurriendo en ocasiones a símiles que se observan en la actualidad, se explica por ejemplo cómo silenciaron a la oposición, cómo engañaron a la prensa internacional o cómo saquearon económicamente y culpabilizaron de todos los problemas de los alemanes a los judíos.
Una lectura que sorprende debido a la aparente facilidad con la que este movimiento se ganó la confianza del electorado en un momento de crisis, y que permite aprender e identificar de errores pasados.