Realizado por Adriana Pomares. Estudiante del Grado de Relaciones Internacionales

Cuando llegué a Varsovia para mi Erasmus, me imaginaba una capital fría, ordenada y un poco gris. Pero desde mis primeras semanas descubrí que es casi lo contrario: una ciudad en plena transformación, llena de vida y en la que parece que siempre están construyendo algo nuevo. De entre todas las cosas que me han llamado la atención, hay una que aparece constantemente en conversaciones con estudiantes, profesores … Y es el tema de la vivienda. Yo misma me enfrenté a este problema cuando tuve que buscar alojamiento al llegar, así que entiendo perfectamente por qué es un tema tan comentado.
Lo que más impresiona es la cantidad de obras que hay por todas partes. Casi cada vez que salgo del tranvía veo otra grúa que no estaba la semana anterior. En barrios como Wola, donde voy mucho a clase y a estudiar, los edificios modernos crecen a una velocidad que sorprende. Mis amigos polacos me cuentan que hace solo diez años esa zona era muy distinta, bastante más tranquila, y ahora es uno de los nuevos centros empresariales. Este crecimiento atrae a mucha gente joven, pero a la vez está haciendo que los alquileres se disparen.
Buscando información, encontré un artículo de Gazeta Wyborcza que explicaba que el precio por metro cuadrado en Varsovia ha llegado a cifras récord. Lo curioso es que esta percepción no solo está en los medios, cualquier estudiante que intenta encontrar piso lo confirma enseguida. Muchos compañeros de la universidad dicen que, si no fuera por compartir piso, sería imposible permitirse vivir cerca del centro.
A este fenómeno también se suma un factor que he escuchado mencionar muchas veces: la llegada de refugiados y migrantes, especialmente desde 2022 a raíz de la guerra en Ucrania. Varsovia fue una de las ciudades polacas que más personas acogió, y aunque la solidaridad sigue siendo visible, es cierto que este flujo de gente hizo que la demanda de vivienda aumentara aún más. El mercado ya estaba tenso de por sí, y esta situación terminó de empujar los precios hacia arriba.
Además, lo noto incluso en mi propia clase ya que la mayoría de mis compañeros provienen de países como Ucrania, Georgia o Kazajistán, lo que refleja cómo Varsovia se ha convertido en un punto de llegada para estudiantes y jóvenes de todas las regiones.
Al caminar por la ciudad, esta mezcla de modernización y falta de espacio se nota. Cerca de Rondo Daszyńskiego, por ejemplo, los rascacielos nuevos contrastan con bloques antiguos que recuerdan a la Varsovia comunista. Es un paisaje un poco extraño, como si la ciudad no terminara de decidir qué quiere ser. Leí en medios como Rynek Nieruchomości que algunos urbanistas y arquitectos hablaban de la necesidad de crecer, pero sin perder zonas verdes ni expulsar a los vecinos de toda la vida.
Lo que más me sorprende es cómo este tema aparece en situaciones cotidianas como en la cafetería de la universidad, esperando el bus o incluso en clases. No importa si hablas con polacos o con estudiantes internacionales, la conversación acaba derivando en lo difícil que es encontrar un lugar asequible para vivir. Y, a pesar de esto, casi todos coinciden en que Varsovia tiene algo que atrae ya sea porque es segura, porque está muy bien conectada o porque siempre hay algo que hacer.
Mi sensación, desde dentro, es que Varsovia quiere convertirse en una gran capital europea, y en parte ya lo está logrando, cada año llegan más empresas, más estudiantes y más proyectos que cambian la imagen de la ciudad. Sin embargo, este crecimiento tan rápido también hace que muchos vecinos se pregunten si Varsovia está empezando a volverse demasiado cara para su propia gente, especialmente para los jóvenes que intentan independizarse o encontrar un alquiler razonable. Aun así, para mí está siendo una experiencia muy enriquecedora observar este proceso, ver cómo la ciudad se redefine a sí misma y cómo conviven sus distintas etapas: la Varsovia histórica, la socialista y la moderna que está emergiendo. Es como asistir en directo a la construcción de la Varsovia del futuro.
REFERENCIAS
Wyborcza.pl. (s. f.). https://warszawa.wyborcza.pl/warszawa/7,54420,30858369,ceny-mieszkan-w-%20warszawie-pekla-bariera-18-tysiecy-za-metr.html
PwC Poland. (2025, 24 octubre). https://kariera.pwc.pl/pl/pl/home?utm_source=google&utm_medium=cpc&utm_campai%20gn=tne&utm_content=intern_t&gad_source=1&gad_campaignid=19740269673&gbraid=0AAAAApGjb3YE_FnG2CmQyycGLkI0NdlwB&gclid=CjwKCAiAxc_JBhA2EiwA%20FVs7XJFbDXNxHnVpb3Kt1p1HfAeijUy7dTNGWJ5qVszpWaV9TX1sxw3f_BoCAh%20AQAvD_BwE