Realizado por Rebeca Jiménez Morán. Estudiante del Doble Grado de Relaciones Internacionales y Economía en la Universidad Rey Juan Carlos
RESUMEN
El Fondo de Innovación para el Desarrollo Infantil Temprano fue creado en 2017 por el Banco Interamericano de Desarrollo junto con otras fundaciones internacionales. En un contexto donde la tasa de pobreza infantil alcanza el 41%, el fondo fue creado para financiar e implementar soluciones innovadoras que mejoraran el bienestar y las oportunidades de los niños y niñas menores de cinco años en Latinoamérica y el Caribe.
ABSTRACT
The Early Childhood Development Innovation Fund was created in 2017 by the Inter-American Development Bank, together with other international foundations. In a context where the child poverty rate reaches 41%, the fund was established to finance and implement innovative solutions aimed at improving the well-being and opportunities of children under five in Latin America and the Caribbean.

El Desarrollo Infantil Temprano (DIT) es el periodo, comprendido entre los 0 y 5 años de vida, en el que se forman las competencias lingüísticas, cognitivas, motrices, o socioemocionales de los niños. En esta etapa se sientan las bases del aprendizaje futuro de los niños, y por ello es el periodo en el que los déficits físicos y nutricionales tienen consecuencias duraderas.
En la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU, se enuncian diversos artículos que protegen los derechos de los niños a vivir seguros, sanos y con oportunidades. Y en su artículo 4 se establece que los Estados parte adoptarán todas las medidas necesarias para dar efectividad a los derechos reconocidos en la mencionada Convención.
Sin embargo, en América Latina y el Caribe (ALC) millones de niños carecen de acceso a los recursos necesarios para un desarrollo óptimo, alcanzando la tasa de la pobreza infantil en la región el 41%.
Según datos de la UNESCO, solo el 13% de los niños de 0 a 2 años, y el 71% de los niños entre 3 y 5 años, acuden un centro de cuidado y educación preescolar. Los programas de trabajo con familias están presentes muy pocos países de ALC, y su cobertura varia, de un 22% en Colombia, a un 1% en Chile.
La inversión pública en la primera infancia en algunos países de la región sigue estando muy por debajo de los países no latinoamericanos que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los datos muestran que los niveles de financiación en la región no son suficiente para garantizar el suministro de servicios sostenibles, equitativos y de calidad. El gasto público total por niños menor de 5 años en los países nórdicos es alrededor de entre US$ 9.000 y US$ 10.000 en paridad de poder adquisitivo, casi cinco veces superior al gasto en Colombia, Costa Rica o México, donde apenas alcanza los US$2.000 en paridad de poder adquisitivo.
No solo se requiere aumentar la inversión pública en la infancia; también es clave fortalecer las instituciones, mejorar la coordinación y gestionar alianzas con el sector privado. En ALC, el costo de no actuar en primera infancia equivale a un 1,6% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región.
El economista estadounidense, James Heckman, Premio Nobel de Economía, concluyó en su obra “Escuelas, capacidades y sinapsis” que la inversión educativa en la primera infancia resulta ser preventiva y genera las más altas tasa de retorno frente a cualquier otra inversión social.
El 9 de noviembre de 2017 el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lanzó el Fondo de Innovación para el Desarrollo Infantil Temprano (Fondo DIT), en colaboración con la Fundación FEMSA, la Fundación Bernard Van Leer, la Fundación María Cecilia Souto Vidigal y Porticus. Después de ocho años de ejecución, el Fondo DIT ha concluido sus actividades operativas, aunque continua su legado a través de los proyectos que ha implementado, las evaluaciones que ha realizado y las alianzas que ha construido.
El Fondo DIT ha sido una alianza pionera en la región. Surgió con el propósito de financiar, diseñar e implementar enfoques innovadores y escalables que mejorasen la vida de los niños menores de 5 años en la región. En el momento de su lanzamiento se estableció que cada miembro contribuiría con 1 millón de dólares al Fondo DIT. Después de ocho años de funcionamiento se han invertido 10 millones de dólares en 23 proyectos, beneficiando así a más de 700.000 niños, 300.000 familias y 5.000 centros de atención infantil.

Los logros del Fondo DIT han sido diversos, y entre ellos, podemos destacar los siguientes:
- Incluir la calidad de los servicios en el centro de la discusión sobre políticas para la primera infancia;
- realizar diagnósticos sobre poblaciones menos estudiadas como son los hogares de “generación saltada”, que son aquellos en los que los niños crecen con sus abuelos en ausencia de sus padres;
- abordar la agenda de la primera infancia con un enfoque intersectorial;
- trabajar en temas poco explorados como son la salud mental de los niños, o la situación de la niñez mirante.
La creación de este fondo ha destacado la importancia del papel clave que cumplen el sector privado y la sociedad civil para ampliar el acceso a servicios de calidad en apoyo a los gobiernos. Ha dado importancia a la necesidad de movilizar recursos económicos, combinando capital ordinario con fondos no reembolsables de distintas entidades, permitiendo así diversificar las fuentes de financiamiento entorno a un mismo objetivo. También ha resaltado la necesidad de contar con mecanismos que asuman los riesgos de estrategias novedosas que no siempre encajan dentro de los esquemas tradicionales de gestión pública.
La evidencia conforma que la inversión en DIT es una de las estrategias más efectivas y con mayor retorno social y económico, especialmente en contextos de pobreza y
vulnerabilidad. En este sentido, el Fondo DIT ha sido un instrumento valioso para diseñar, probar y escalar soluciones innovadoras que respondan a las necesidades de los niños y las familias en ALC. Ha actuado como impulsor estratégico de la agenda para la primera infancia en la región, movilizando recursos y alianzas entre múltiples actores, y promoviendo la generación y difusión de conocimiento clave para mejorar la calidad, el alcance y la efectividad de los servicios dirigidos a la niñez.
Su legado demuestra que la inversión en la primera infancia no es solo una cuestión ética, sino una estrategia inteligente de desarrollo social y económico Continuar innovando y escalando soluciones efectivas será clave para que cada niño alcance su máximo potencial.
REFERENCIAS
Banco Interamericano de Desarrollo (2025). Innovando el mañana: los logros del Fondo de Innovación para el Desarrollo Infantil Temprano en América Latina y el Caribe. https://doi.org/10.18235/0013645
The Inter-American Development Bank (2017). New Partnership to Drive Innovation in Early Childhood Development. https://www.iadb.org/en/news/new-partnership-drive- innovation-early-childhood-development
The Inter-American Development Bank (2025). IDB and Partners Drive High-Impact Innovation in Early Childhood Development. https://www.iadb.org/en/news/idb-and- partners-drive-high-impact-innovation-early-childhood-development