Ser periodista en México: un trabajo de riesgo

Autora: Natalia Sette Hernández. Relaciones Internacionales y periodismo.

Marcha por Rubén Espinosa, periodista asesinado. Foto de: Eneas de Troya

RESUMEN

El 2022 se ha convertido en el peor año para la profesión periodística mexicana. 12 periodistas han fallecido y las previsiones para lo que queda de año no son buenas. Las condiciones laborales de los profesionales de la comunicación son muy precarias: corrupción, bajos salarios, despidos improcedentes e incluso violencia son factores a los que se enfrentan cada día los comunicadores en México.

ABSTRACT

The year 2022 has become the worst year for the Mexican journalistic profession. 12 communication professionals have died and the forecasts for the rest of the year are not good. The working conditions of communicators are very precarious: corruption, low salaries, unfair dismissals and even violence are factors that journalists in Mexico face every day.

En lo que va de año, 12 periodistas han perdido la vida en México. El último ataque fue a Antonio de la Cruz, cuatro balas que también se llevaron la vida de su hija. ¿Por qué ejercer el periodismo en México conlleva riesgo de muerte? 

En México, el periodismo sirve como arma política de todos aquellos que están en el poder. Según un estudio realizado por Reporteros Sin Fronteras y el Centro Nacional de Comunicación Social, 11 familias mexicanas controlan más de la mitad de los medios más importantes con las mayores audiencias. Debido a ello, existe una enorme falta de datos del mercado, corrupción en la publicidad y un insuficiente marco regulatorio. 

Estas tres causas logran que sea extremadamente difícil ejercer la labor del periodismo. Desde el año 2000, más de 150 periodistas han sido asesinados. Sin  embargo,  los asesinatos son solamente la punta del iceberg. Debajo, existe  una  diversidad de agresiones  que  van desde amenazas y difamación, pasando por arrestos arbitrarios,  hasta  palizas,  secuestros  y torturas. 

En México, la violencia, la corrupción, la inseguridad junto con la impunidad de delitos graves y violaciones a derechos humanos son problemas permanentes. El crecimiento sostenido del crimen organizado y la escasa respuesta gubernamental han generado una escalada de violencia insólita y una violación de los derechos humanos. Las tasas de homicidio, secuestro y extorsión se han disparado a niveles inéditos en diferentes zonas del país. Según el informe de 2018 sobre libertad de expresión, Más violencia, más silencio de la organización Artículo 19, las zonas geográficas donde es más peligroso ser periodista son las entidades federativas de Chihuahua, Tamaulipas y Guerrero. En ellas se acumula el mayor número de asesinatos a comunicadores en los últimos años. Sin embargo, las agresiones se acumulan más en el Distrito Federal, Veracruz y Guerrero. 

Desde 2006 hasta 2012 Felipe Calderón ocupó la presidencia del país. Durante estos años declaró una incesante guerra contra los grupos criminales que amenazaban la estabilidad del Estado. Los gobiernos estatales y locales eran demasiado débiles y, además, corruptos como para salir victoriosos de esa guerra. Calderón no solo dejó un frente abierto sin resolver al siguiente gobierno, sino también un ataque contra el derecho constitucional e internacional a la libertad de expresión. Paradójicamente, esas mismas autoridades corrompidas por los grupos delictivos son los que están luchando contra la falta de libertad de expresión, los asesinatos y las amenazas contra los periodistas. Muestra de ello es el informe sobre la libertad de expresión y prensa en México de Freedom House que señaló que, en 2015, del total de agresiones físicas contra periodistas, más de la mitad son responsables los policías estatales y municipales. 

Calderón estaba abrumado en una guerra sin control y no le dio la prioridad en su agenda nacional a la libertad de prensa. La alternancia política no cambió en nada la situación de la libertad de información en el país. La situación actual es igual o peor. El año con más muertes registradas del gremio fue 2017 con 12 asesinatos. Este año vamos por 12 y solo estamos en julio.

Precariedad laboral

Como hemos mencionado, el sistema político ha tenido gran influencia sobre los medios durante muchos años. Intentar ganar ahora más autonomía es una tarea prácticamente imposible. Partimos de la baja rentabilidad  que  afecta  a  las  organizaciones periodísticas dependientes casi por completo de los convenios de publicidad gubernamental. Según The New York Times, en México, el 38% del gasto en publicidad televisiva y más del 16% de la publicidad en radio, en el año 2016, provino del gobierno. Factores que fomentan el clientelismo y la corrupción. 

Los comunicadores mexicano trabajan en unas condiciones desfavorables para realizar un trabajo profesional y mantenerlo a largo plazo. Ya no solo se sienten amenazados por grupos delictivos o por las fuerzas del orden del Estado, sino que las propias organizaciones para las que trabajan fomentan dicha precariedad. Los dueños de los  medios ni siquiera se comprometen  a  proporcionar  las herramientas,  capacitación,  equipo  o  transporte necesario para realizar las coberturas de noticias. Estos gastos deben ser financiados por los mismos reporteros con su propio sueldo. Además, se amenaza  al reportero con perder  el  empleo  y/o  ser  vetado, no solamente en su empresa si no en la región. 

Desde  diferentes puntos del  país  han  surgido  voces  del  propio gremio  que denuncian  las condiciones  poco favorables en las que tienen que realizar su ya de por sí  complicado trabajo.  Partiendo  de  su  condición  de afectados   directos,   están  visibilizando las deficientes condiciones en las que trabajan. Salarios bajos, inestabilidad laboral, prestaciones limitadas o inexistentes, despidos injustificados y debilitamiento de sindicatos. 

El 24 de mayo cinco organizaciones  (ARTICLE 19, el Comité para la Protección de Periodistas, Comunicación e Información de la mujer (CIMAC), Reporteros Sin Fronteras (RSF) y PEN Internacional) defensoras de la libertad de expresión exigieron al gobierno mexicano a través de un comunicado que dejara de estigmatizar a periodistas y tratara de mejorar su situación. Así lo expresaban: 

“Al Estado mexicano, asumir su responsabilidad y brindar justicia a todas las personas periodistas asesinadas. Asimismo, debe aceptar su rol en la prevención, la protección y reacción ante emergencias, incluida la atención integral a víctimas. Esto resalta la necesidad urgente de una política pública integral de protección. También al Estado mexicano, es indispensable para dar certeza a las investigaciones que exista una mayor comunicación y coordinación entre autoridades federales, estatales, y municipales”.

“A las Fiscalías Generales de los Estados (FGE), implementar debidamente el Protocolo Homologado para la Investigación de delitos cometidos en contra de la Libertad de Expresión. Y, en ese sentido, al Ejecutivo Federal, permitir sin intervención el rumbo de las investigaciones, en vez desestimar, desde un inicio, que no hay vínculo con la labor periodística”.

“Al Ejecutivo Federal, abstenerse de estigmatizar al gremio periodístico, evitar la desinformación en sus conferencias matutinas, y condenar enérgicamente todo tipo de violencia contra la prensa”. 

Reclamos que a nosotros nos parecen indispensables pero que les está quitando la vida a compañeros de profesión. 

En memoria de los que fallecieron ejerciendo su trabajo:  

6 de julio de 2022

ISSN 2340 – 2482

BIBLIOGRAFÍA

Aldea de Periodistas. (2022, 24 mayo). Cinco organizaciones defensoras de periodistas exigen a México asumir responsabilidad de protección y justicia. https://aldeadeperiodistas.com/cinco-organizaciones-defensoras-de-periodistas-exigen-a-mexico-asumir-su-responsabilidad-de-proteccion-y-justicia/ 

Arribas, A. (2016, octubre). Ser o no ser periodista en México. Infoamérica. Revista Iberoamericana de Comunicación. http://dspace.uhemisferios.edu.ec:8080/xmlui/bitstream/handle/123456789/535/arribas-INFOAMERICA.pdf?sequence=1&isAllowed=y 

Article 19. (2015, 6 julio). Primer informe semestral 2015: Más violencia, más silencio. https://articulo19.org/primer-semestre-2015-mas-violencia-mas-silencio/ 

Áviles, R. (2007). La censura al periodismo en México: revisión histórica y perspectivas. Razón y Palabra, 59. https://www.redalyc.org/pdf/1995/199520703007.pdf

Gavilán, N. M. T. (2018). El peligro de ejercer periodismo en México: Análisis de la cobertura informativa del asesinato de Javier Valdez según el enfoque del peace journalism. Revista de Comunicación. Universidad de Piura., 17(1). http://www.scielo.org.pe/scielo.php?pid=S1684-09332018000100006&script=sci_arttext

González Macías, R. A., & Cepeda Robledo, D. A. (2021). Trabajar por amor al arte: precariedad laboral como forma de violencia contra los periodistas en México. Global Media Journal México, 18(34). https://doi.org/10.29105/gmjmx18.34-10 

Reporteros Sin Fronteras & Centro Nacional de Comunicación Social. (2018). Media Ownership Monitor. Centro Nacional de Comunicación Social. http://mexico.mom-gmr.org/es/


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