Más allá del caso Sonko

La República de Senegal, reputada en la esfera internacional por ser un país conciliador, sigue viviendo enfrentamientos violentos. Se puede afirmar que lo que está aconteciendo en Senegal es un momento histórico, con el precedente de las manifestaciones de 2012 que tuvieron lugar para pedir la destitución del entonces presidente Abdoulaye Wade. Sin embargo, la actual crisis política, social e institucional en Senegal es la peor de los últimos tiempos.

Después del levantamiento de la inmunidad parlamentaria del presidente del partido político Pastef-Les Patriots y diputado en la Asamblea Nacional, Ousmane Sonko, la inestabilidad política y social se ha disparado. Para comprender la dinámica de las manifestaciones, la desesperación y el hartazgo de los jóvenes senegaleses que protagonizan enfrentamientos violentos con las Fuerzas Armadas, hay que tener en cuenta que gran parte de la población a la que se ha tenido acceso ha afirmado que el ‘caso Sonko’ no ha sido más que el detonante de un malestar social con raíces profundas, y que además ha aumentado a consecuencia de la pandemia mundial y las restricciones impuestas para contener el número de contagios, por tanto, sería naïve considerar las manifestaciones como fruto única y exclusivamente de la controversia política.

El pasado 3 de marzo, Ousmane Sonko fue detenido por la gendarmería mientras se dirigía a declarar ante el juez por los cargos que se le imputan – recordemos, violar y amenazar de muerte a una joven de 20 años llamada Adja Sarr en un conocido salón de masajes de la capital senegalesa – por ‘desorden público’, puesto que decenas de manifestantes lo escoltaban y lo acompañaban. La detención fue percibida en la sociedad como ‘injusta, ilegal y como parte del juego sucio’ del que acusan a Macky Sall para eliminar a sus opositores políticos. Acto seguido de la detención, los jóvenes senegaleses, que reclaman libertades políticas y denuncian ‘lo que le está pasando a Sonko’, comenzaron a organizar, una vez más, enfrentamientos violentos con las Fuerzas Armadas. El 4 de marzo, comenzó a circular por las redes sociales – especialmente WhatsApp, Facebook y Twitter – una colección de videos de lo que los senegaleses califican de ‘nérvis’. Este término hace referencia a un presunto grupo civil que ha sido armado para cargar con munición real contra los manifestantes y disuadir así las concentraciones. Algunos sostienen que se trata de excombatientes que han sido contratados por el gobierno para ‘dar una lección a los manifestantes’; otros creen que se trata de senegaleses desempleados y desesperados que por dinero harían cualquier cosa.

La puesta en escena de los ‘nérvis’ ha sido crucial para agudizar el enfado de la población, que se hace evidente por los textos que acompañan la publicación de estos videos en redes sociales. Ahora, se dirigen al gobierno democrático como ‘tirano y régimen totalitario, y al presidente de la República, Macky Sall, como ‘dictador’ por ‘haber enfrentado a la población y matar a los manifestantes’. Por su parte, resulta notorio el argumento que utiliza tanto la oposición como el grueso de los jóvenes senegaleses para tachar al presidente legítimo de ‘dictador’. Todos ellos afirman que ‘Macky Sall amañó las elecciones de 2019’, en primer lugar porque ‘eliminó a sus dos opositores más fuertes, Khalifa Sall y Karim Wade’, y, en segundo lugar porque ‘nadie votó por él’.  

No menos importantes son los enfrentamientos que también están teniendo lugar en otras regiones del país, con especial importancia en la región de la Casamance, que ya tomó las armas durante casi 30 años para luchar por una independencia que nunca llegó. El hecho de que Ousmane Sonko tenga sus raíces en esta región puede resultar determinante para la reavivación del conflicto incansable. El martes 2 de marzo, según el testimonio de una expatriada española asentada en Zinguinchor, todos los pueblos colindantes con la carretera principal se organizaron para hacer barricadas a la misma hora y cortar así la circulación. Por otro lado, la muerte por bala de un joven en Bignona crispó más, si cabe, a la población casamancesa. Seguir con atención los eventos que tengan lugar en esta región resulta primordial para poder predecir la estabilidad política del país.

El 5 de marzo, el ministro de interior, Antoine Felix Dioume, en un discurso televisado aseguró que todos los manifestantes que protagonizasen actos de pillaje, vandalismo y bandidismo serían arrestados y llevados ante la justicia. El ministro aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje a los universitarios: ‘como universitarios deberían estudiar y buscarse un futuro, en vez de estar manifestándose’, aunque lo que peor sentó fue la calificación de ‘terroristas’ para referirse a los jóvenes que están protagonizando enfrentamientos violentos nada habituales en Senegal. Tal afirmación provocó que el movimiento M2D (Movement de Defense de la Démocratie) – que agrupa a miembros de la oposición y actores de la sociedad civil – lanzase un comunicado apelando a tres días de manifestaciones a partir del lunes 8, que también mostró su apoyo a los universitarios. Hasta la jornada del 9 de marzo, y tras las manifestaciones desatadas desde el día 3, fuentes oficiales han confirmado la muerte de cuatro manifestantes, aunque la oposición política aumenta la cifra a diez decesos.

Por otro lado, llama la atención el acoso en redes sociales a Adja Sarr por haber denunciado a Ousmane Sonko, inclusive en el Día de la mujer, donde se podían leer post felicitando ‘a todas las mujeres salvo a Adja Sarr’. Es manifiesto el odio y el acoso hacia la joven aún sin que Sonko haya sido juzgado por los delitos que se le imputan, y la inversión de los papeles de víctima y victimario, puesto que la joven, en vez de ser considerada como una presunta víctima de violación y amenaza de muerte ha sido puesta en la palestra como ‘una traidora y una mentirosa’, pues muchos creen que la joven ‘recibió dinero del estado para proceder al boicot político contra el líder más fuerte de la oposición’.

El 8 de marzo tuvo lugar la vista del opositor – que llevaba detenido desde el día 3 – ante el juez. Se acordó su puesta en libertad provisoria hasta la nueva instrucción, pero en ningún caso quedó absuelto ni se archivó la denuncia. Así, Ousmane Sonko no podrá viajar ni hablar en público de los cargos que se le imputan, y tendrá que personarse ante el juzgado el último viernes de cada mes para corroborar que se encuentra en el país. Esto, lejos de calmar los ánimos de los manifestantes, ha impulsado a la sociedad civil a, no solo pedir la absolución de Ousmane Sonko, sino la libertad de ‘los presos políticos’ y ‘la destitución del presidente Macky Sall’.

Pese a los avisos emitidos por las embajadas europeas en Senegal a sus expatriados desaconsejando  salir de casa a partir del lunes 8 salvo en casos estrictamente necesarios, la tensión social, por fin, parece haber bajado las revoluciones, aunque los medios senegaleses y las redes sociales afirmaban que en las concentraciones sucedidas en el Día de la mujer habrían muerto cuatro manifestantes, aseveraciones que no han sido corroboradas por ninguna fuente oficial.

Discurso de Ousmane Sonko desde la sede de Pastef-Les Patriots

Resulta llamativo el hecho de que el líder opositor empezase el discurso en wolof, diciendo en esta lengua ‘que haría un breve resumen en francés una vez acabase’. A lo que estamos acostumbrados es que en los discursos televisados se utilice primero el francés y seguidamente el wolof, al ser el francés el idioma oficial del país (el wolof es el idioma más hablado pero no posee estatus oficial). El discurso comenzó nombrando a las víctimas, seguido de un minuto de silencio. Tras mostrar sus condolencias a las familias de los fallecidos y a los heridos, agradeció a los líderes religiosos que ‘hayan alertado de estos días oscuros que estamos viviendo actualmente’. Asimismo, reconoció a todas las personas que han formado parte de ‘este combate por la democracia, que es un combate por y para el pueblo’. Halagó a la ‘formidable juventud senegalesa’ y se refirió a las palabras del ministro de interior, Antoine Dioume, a quien calificó de ‘mentiroso’ por haberse señalado a los manifestantes como terroristas en un discurso oficial. Apeló además al abandono de las armas en la región de Casamance, a la que se dirigió para recordar que ‘Senegal es uno solo’.

Por otra parte, Sonko mostró su compasión hacia todos los dueños que habían sufrido daños materiales durante estos días ‘por culpa de los infiltrados’, pero recalcó que esta situación es ‘responsabilidad de Macky Sall, cegado por su sed de poder y codicia, que tiene como rehenes a más de cien políticos, cuyo único delito es haber ejercido el derecho constitucional a protestar’, y a quien acusa de ‘haber traicionado al pueblo senegalés’. Prosiguió homenajeando nuevamente a la juventud ‘por haber entendido antes que los políticos las cuestiones de este combate’.

El opositor reafirmó que ‘Macky Sall era responsable de un complot político hacia su persona’, y aseguró que ‘Sall es el presidente legal pero no legítimo’. A pesar de las circunstancias y del contexto actual, llamó a la calma de los manifestantes implorando que no tomasen el palacio presidencial, pues ni él ni su partido quieren asumir la responsabilidad de socavar la democracia de Senegal, ni quieren que los manifestantes protagonicen un golpe de Estado como ha tenido lugar en otros países hermanos.

En su discurso en wolof se atrevió además a dar instrucciones de lo que Macky Sall debería de hacer ‘si fuese digno del pueblo senegalés’, dimitir. Aun así, recordó que si el presidente no dimitía, esperaba que cesase definitivamente del poder el próximo 2024. Terminó su discurso advirtiendo que la revolución para las próximas elecciones ha empezado y que es imparable, y animó a toda la juventud a no suspender las manifestaciones pacíficas para que las muertes de los ‘mártires’ no hayan sido en vano. Recordó al pueblo que el país dispone de una gendarmería digna y grande, y que ‘Macky Sall y sus secuaces son los únicos responsables de los que ha pasado en el país’.

No menos importante fueron las peticiones enunciadas al gobierno:

  1. Indemnizar a todas las familias de las víctimas, así como a los heridos, sean manifestantes o miembros de las fuerzas del orden.
  2. Liberar inmediatamente y sin condiciones a todos los presos políticos
  3. Abrir una investigación independiente sobre los responsables de las muertes. Se interpondrá una denuncia ante la Corte Penal Internacional por considerarlo crímenes de lesa humanidad.
  4. Identificar a las milicias (nérvis) junto a sus patrocinadores y llevarlos ante la justicia
  5. Devolver a Khalifa Sall y a Karim Wade sus derechos civiles
  6. Crear condiciones de elecciones libres y transparentes
  7. Que Macky Sall declare de forma concisa que no aspira a un tercer mandato.

La intervención de Sonko fue muy halagada en las redes sociales y en los chats de las transmisiones en directo (en las plataformas de Facebook y Youtube). La mayoría de los comentarios hacían referencia al líder opositor como ‘presidente Sonko’.

Discurso del presidente Macky Sall

Televisado a las 20.00 hora local en el canal nacional, el presidente se dirigió a la nación – primero en el idioma oficial y después en wolof – para lamentar los hechos sucedidos y expresar sus condolencias a las familias de los fallecidos, que asegura recibirán resarcimiento por los daños causados. En segundo lugar, recordó que la justicia es independiente ‘y hará lo que tenga que hacer’. Igualmente, sostuvo su comprensión en cuanto a las inquietudes de los jóvenes y sus ganas de manifestarse por la situación social, agudizada a causa de la pandemia, y afirmó que creará un nuevo programa económico para la juventud’. Asimismo, pospuso la hora del toque de queda – impuesta hasta el momento a las 21.00 – a medianoche, con el objetivo de fomentar la actividad económica. Transmitió su conocimiento acerca de la situación de la población empobrecida, y aprovechó para recordar que se trata de una crisis global que afecta en igual medida a África. Se dirigió a la diáspora que históricamente ha contribuido al desarrollo económico del país, aunque con la actual crisis las remesas se hayan reducido notablemente, hecho que empeora la coyuntura económica nacional. Por ello, prometió invertir en reformas e inversiones en la formación profesional útil y el apoyo a las empresas. Por último, sentenció que los actos de vandalismo y los saqueos a los comercios no hacen desaparecer la pobreza, sino que la empeoran y tampoco ayudan a crear empleo, sino que lo destruyen.

Sin embargo, a pesar de su discurso conciliador, las reacciones de los senegaleses no han sido positivas. Afirman que ha perdido todo tipo de credibilidad, pues creen que ‘no dijo más que mentiras’. Esta desconfianza se transmitió igualmente en las redes sociales, muy utilizadas durante la crisis política y social que atraviesa el país.

Papel de las redes sociales en la movilización social

El entorno digital se ha convertido indiscutiblemente en un medio de contestación social. Como se ha mencionado anteriormente, el papel que ha jugado Internet y las redes sociales en cuanto a la organización de las manifestaciones masivas ha sido determinante. Las más usadas son Twitter, Facebook, Instagram y WhatsApp. El caso de Twitter es peculiar, pues a través de esta red social, con el hashtag #FreeSenegal, se traspasó la movilización a las demás redes. Las imágenes y los videos de las manifestaciones que han sido distribuidas y difundidas por estas aplicaciones no han hecho más que reforzar el papel de los medios en la movilización social, aumentando la cólera y el malestar de los senegaleses. ‘#FreeSenegal surgió horas después del arresto de Ousmane Sonko, y ha servido para aglutinar todos los mensajes relacionados con la organización de las manifestaciones, así como videos donde se muestra la violencia policial, heridos, e incluso las hazañas de los nérvis. Ha aglutinado de igual forma la información relativa a la actualidad en Senegal y todos aquellos mensajes que pedían ‘la salida del gobierno de Macky Sall’. Las redes sociales son utilizadas actualmente como instrumento de presión política y social, y sobre todo de motivación para continuar las movilizaciones, a pesar de que el movimiento M2D haya desconvocado las agendadas para esta semana.

Este hashtag se ha empleado igualmente para apelar al patriotismo de los senegaleses, incluida la diáspora, que también se ha implicado en las redes compartiendo estados, fotos en Instagram y Facebook y el hashtag ‘#FreeSenegal’. Es interesante analizar la retórica empleada en las redes sociales para describir lo que está ocurriendo en el país. Términos como ‘dictadura’, ‘Macky dictador’, ‘régimen tirano’, ‘presidente ilegítimo’ son más que habituales estos días. También es interesante observar el uso incesante de la bandera nacional y la reivindicación de los manifestantes online de su sentimiento patriota y anticolonialista.

La utilización de WhatsApp se ha limitado a la publicación de capturas de pantalla de los tweets, imágenes de las manifestaciones, así como videos violentos. El mismo patrón se utilizó en la plataforma Instagram.

Por supuesto, las redes sociales también han servido como justificación para proseguir con las manifestaciones, pero es en este punto es donde se dan diversidad de opiniones. Por ejemplo, algunos sostienen que el detonante de la situación ha sido la detención de Ousmane Sonko pero que es la situación precaria en la que se encuentran los jóvenes, que a pesar de tener estudios no encuentran trabajo ni tienen perspectivas de futuro – agravado por la Covid – la que ha derivado en este grado de violencia. Otros, mientras tanto, creen que la detención de Ousmane Sonko, ‘ha evidenciado que Senegal no es una democracia verdadera, razón por la cual los jóvenes se manifiestan, para recuperar sus derechos y sus libertades’. El desempleo, el paro juvenil, y la falta de esperanza es un argumento repetido tanto en redes sociales como en las conversaciones en la calle. También hay diversidad de opiniones en cuanto a los asaltos a los supermercados ‘Auchan’. Algunos sostienen que ya hubo controversias allá por el año 2016 a raíz de la apertura de estos supermercados por dejar a los comercios locales sin clientes y hundidos. Otros, creen que es una reivindicación patriota en contra de la intervención de Francia.

Las redes han conseguido internacionalizar el conflicto interno, dar voz a las manifestaciones. Aunque no todo es negativo, muchos han intervenido en Twitter utilizando el hashtag para calmar los ánimos, transmitiendo la necesidad de manifestarse de forma pacífica. De lo que no cabe duda es del poder de las imágenes y de los videos, que junto a la retórica empleada han conseguido movilizar y organizar al grueso de los jóvenes.

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