ORGANIZACIÓN PARA EL FOMENTO DE LOS ESTUDIOS INTERNACIONALES

El desafío del desarrollo urbano. La cara oculta del Grand Abidjan: los desplazados del 4ème pont.

Luis de Lope Pérez. Costa de Marfil. 2023

Abiyán emergente. El reto de la urbanización en África Occidental
Desde 2011 Costa de Marfil ha realizado importantes avances en infraestructuras en todo el territorio y de manera particular en Abiyán, centro económico del país. Grandes proyectos como el «cuarto puente de Abiyán», «metro de Abiyán» buscan mejorar la circulación en una ciudad cuyos saturados movimientos pendulares periferia – centro afectan negativamente a la actividad económica, productividad y calidad de vida de los habitantes. Estas obras están generando continuos movimientos de población y una extensión de la zona urbana que absorbe municipios periféricos como Songon, Anyama y Bingerville y une de facto otras ciudades como Grand Bassam en el «Grand Abiyán»
La ciudad de Abiyán tiene actualmente 5.686.000 habitantes 1 , 3,08% más respecto al año anterior. Se espera que llegue a los 8,4 millones de habitantes en 2035. 2. Abiyán es el comienzo de una franja costera que se extiende en unos 1000 km hasta Lagos pasando por Ghana, Togo y Benin considerada por muchos expertos como la región del mundo que experimenta la urbanización más rápida. Las proyecciones estiman en 51 millones las personas que habitarán esta zona costera en 2035 y, debido a la juventud de la población de estos países — la edad media en Costa de Marfil es de 20,3 años — está tendencia seguirá al alza, al contrario que otros clusters urbanos como la megalópolis estadounidense desde Washington DC a Boston o el corredor japonés Tokyo- Osaka u otras megalópolis europeas. En 2.100 el corredor AbiyánLagos será el más largo y poblado en el mundo con 500 millones de personas. 3

Ilustración 1: Mapa del corredor urbano Abiyán-Lagos. Fuente: The Guardian

Esta situación ilustra el desafío urbano que enfrenta la región de África Occidental. En Costa de Marfil la tasa de urbanización ha pasado de 32% en 1975 a más de la mitad de la población (52,2%) actualmente 41. La zona de Gran Abiyán contribuye el 60% del PIB nacional y el 90% del empleo formal. Por todo ello, el desarrollo y planificación urbana son claves para el futuro de este país y del bienestar de la población.

Nuevas infraestructuras en Abiyán. El Proyecto de Transporte Urbano de Abiyán (PTUA)
El desplazamiento es un elemento muy importante en el día a día de los habitantes de Abiyán. Como indica Christoph Veithen, antropólogo belga en la Universidad KU Leuven que realizó una
investigación en terreno como parte de su tesis sobre las políticas de infraestructura y desplazamiento en Abiyán, «existen muchos ejemplos que demuestran cuántos distintos modos de vida, movimientos y conocimiento dependen de la movilidad y ritmos de otros». Por ejemplo, los apprentis de gbaka, jóvenes cuyo éxito depende de atraer clientes para desplazarlos en su furgoneta adaptada al transporte de unas 10-15 personas; los vendedores ambulantes que se instalan en distintos lugares de la ciudad a determinadas horas donde el atasco facilitará sus ventas; vendedores de comestibles que aprovechan las horas punta de entrada y salida de universitarios y candidatos a policías nacionales para instalarse en la entrada de la principal universidad del país; comerciantes o artesanos que tienen que decidir si merece la pena mantener su puesto de trabajo teniendo en cuenta los precios y tiempo de transporte.
El modelo de transporte de Abiyán presenta muchos problemas y sus habitantes, sobre todo quienes viven en los barrios más humildes y apartados del centro económico, sufren las consecuencias: 3 horas al día de desplazamientos que suponen el 30% del presupuesto de los hogares con menores ingresos. Además, la antigüedad del parque automovilístico y limitado transporte público, —existen 25.000 minibuses o gbakas y taxis colectivos con una antigüedad media de 23 años y solamente 1500 buses para 1,2 millones de pasajeros por día —genera una gran cantidad de gases de efectos invernadero. 52

Ilustración 2: El transporte en Abiyán (gbaka). Fotografía de Luis de Lope

Antes esta situación, el gobierno de Costa de Marfil ha puesto en marcha una gran cantidad de proyectos de nuevas infraestructuras. El Proyecto de Transporte Urbano de Abiyán (PTUA) pretende mejorar la circulación y condiciones de la población reorganizando la estructura de la ciudad, mejorando las infraestructuras y promoviendo nuevos modelos de transporte. Existen otras iniciativas similares inscritas en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) como el «metro d´Abidjan».
El principal problema de estos proyectos es que requieren un rediseño de la ciudad y la destrucción de barrios enteros para construir nuevas y anchas carreteras. Esto se debe a que, durante las últimas décadas, la ciudad de Abiyán ha crecido sin control y sin respetar una planificación urbana, a pesar de existir planes de urbanización. Numerosos migrantes tanto del interior del país como de la región llegaron a Abiyán atraídos por las oportunidades económicas. Muchos de ellos se instalaron alrededor barrios periféricos como Yopougon en territorios «ilegales» —muchos en zonas peligrosas ya que eran inundables o podrían sufrir desprendimientos — bajo la complacencia de las autoridades. Brahima Camara, antiguo vecino del barrio de Boribana destruido por las nuevas infraestructuras, tiene 63 años y nació en este mismo barrio donde sus padres se instalaron antes de la independencia.


El 4ème pont d´Abidjan. Discusiones en comunidad.
El proyecto con más impacto en la población de estos barrios y que más ha conmocionado a los habitantes debido a su envergadura es el conocido como «4ème pont d´Abidjan». Este proyecto cuenta con su propio Plan de Acción y de Reinstalación (PAR) que recoge las consecuencias negativas de las obras tales como las pérdidas de viviendas e ingresos de los negocios, así como medidas de atenuación en favor de la población local. El proyecto del 4ème pont d´Abidjan está siendo realizado por la empresa China State Construction (CSCEC) con el apoyo financiero del Banco Africano de Desarrollo (BAD).
Este puente tiene como objetivo unir los barrios de Yopougon – Adjamé – Plateau para evitar los infernales atascos de la autovía del norte fruto de los movimientos pendulares de la población de los barrios residenciales (Yopougon) a los grandes mercados (Adjamé) y los centros económicos y financieros (Cocody y Plateau).

Ilustración 3. Progreso en la construcción del «4ème pont d´Abidjan». Fuente: ptua.ci.com

Una de las poblaciones afectadas por estas obras es el barrio de santê 3 (Mossikro) en Attecoubé. El sábado 3 de mayo de 2023 tuvo lugar un evento para reunir a los vecinos del barrio, representados por los jefes de las distintas comunidades predominantes: wê, baoulé, togolés y el imán. Acudo al evento gracias a la invitación del Mouvement Colombe Ivoire (MCI), ONG que lucha por los derechos de los “déguerpis”, —expresión utilizada comúnmente en Abiyán para designar a aquellos desplazados de manera forzosa en el marco de las obras de transformación de la ciudad—.

Ilustración 4: Comunidad de Mossikro encabezada por los líderes comunitarios. Fuente: Mouvement Colombe Ivoire
(MCI)

MCI pretende realizar nuevos censos de población para reflejar fielmente el número de afectados por las obras y poder presionar al gobierno y organizaciones internacionales para que la población obtenga su correspondiente compensación. Sylla Sekou, líder de esta ONG denuncia que los censos realizados son incompletos y no cuentan con toda la población ya que se hicieron de forma anárquica hace varios años. “En ocasiones, los barrios han sido demolidos sin previamente censar a toda la población, lo que dificulta aún más el proceso”. En un país repleto de ONGs, MCI es la única que se ocupa de asistir a los afectados por las continuas demoliciones en la ciudad.
En general, la población afectada por las nuevas obras no rechaza frontalmente los proyectos. Admiten que muchas de estas infraestructuras son importantes y necesarias para el desarrollo de la ciudad. Quieren formar parte del Abiyán emergente y reflejar sus intereses en los proyectos, pero se sienten excluidos y engañados en este proceso. Otros ven con desconfianzaestos proyectos porque supone un mayor endeudamiento del Estado marfileño y dependencia respecto a actores internacionales que invierten y ejecutan materialmente los trabajos. Eventoscomo el organizado por MCI no están exentos de rivalidades políticas y polémicas entre las autoridades locales y población.


Compensación y realojamiento. Visita a la cité Colas de Songon
El PAR prevé una compensación para los habitantes afectados por las obras. Se realizan censos y clasifican en categorías según su situación jurídica y actividad económica. Posteriormente se crean Comisiones Locales para la Negociación de indemnización.
Los únicos habitantes que tienen derecho a una relocalización son los propietarios residentes. Se les compensa por la propia vivienda demolida, pero no por la propiedad de la tierra ya que esta pertenece al Estado. El resto de las categorías (arrendadores y arrendatarios, gestores comerciales y agricultores)reciben una cantidad monetaria variable según varios factores, como por ejemplo los pagos de alquiler en los tres meses anteriores al periodo censal.
Las localizaciones previstas por el programa de reinstalación se encuentran en la periferia de Abiyán. Songon es un suburbio al oeste de Yopougon, a unos 27 km del céntrico barrio de Cocody en Abiyán. El barrio está en pleno auge y es visto como el futuro polo urbano secundario para desaturar Abiyán. Se pueden observar obras en cada lugar donde alcanza la vista. Las carreteras son de varios carriles y se están construyendo amplias rotondas. Un urbanismo que recuerda a la monumentalidad de Yamusukro, capital política de Costa de Marfil.


Me desplazo a la cité Colas (cité en Costa de Marfil hace referencia a un complejo de casas con espacio comunes), primer proyecto de viviendas sociales para los deguérpis del 4ème pont. Encuentro un complejo de casas idénticas rodeadas de naturaleza y comunicadas por una carreta asfaltada. Se respira aire fresco y se encuentra el bien más preciado en la convulsa ciudad de Abiyán, la tranquilidad. En ella viven los propietarios residentes de distintos barrios arrasados por las obras como Boribana (Attecoubé), Dokouré (Yopougon) y Quartier Rouge (Adjamé).
La mayoría de los anfitriones de la cité pertenecen a la tercera edad. Solo se escuchan gritos de niños que corretean por las calles. La pretendida tranquilidad de la cité Colas esconde una profunda desesperación de los habitantes


Lo primero que expresan los habitantes de la cité Colas es la inexistencia de una política social después del traslado. Admiten que las instalaciones son buenas, pero comentan que antes, a pesar de su precariedad, lograban cubrir sus necesidades y las de sus hijos. Un propietario podría obtener a través de alquileres y sus propios negocios en las zonas afectadas unos 250.000 y 300.000 FCFA al mes (unos 400€) que eran suficientes para una vida en comunidad y con cierta estabilidad. Ahora han perdido todo. «Estamos en una bonita ciudad, pero no dormimos porque no tenemos nada en el estómago, no tenemos nada en los bolsillos, sufrimos mucho» lamenta Brahima Camara.
El jefe de la cité, Dembelé Toro —el más mayor de los anfitriones— insiste en el déficit de infraestructuras. «No hay mercado para que las mujeres vendan el producto; tampoco hay hospitales ni maternidades». «No hay taxis, no hay transporte, por lo que cuando alguien se pone malo tenemos que confiar en que Dios nos atienda»
Brahima Koné, el más joven de los anfitriones insiste en que debería haber autoridades que revisaran el estado de las instalaciones «hay casas que no tienen ni contador de agua ni corriente. Hicieron falta 5 meses para que me instalaran el contador de electricidad y 3 más para conectarse»
Pero quizás el mayor problema es que no hay trabajo ni suficiente mercado en Songon. La gran mayoría de los afectados por las obras del 4ème pont son artesanos emprendedores, por lo que se tienen que desplazar para vender sus productos. Ir y volver a las zonas comerciales de Abiyán supone un gasto de unos 2.000 FCFA al día (unos 3€), — 2 comidas en Costa de Marfil — y unas 4 horas de trayecto diarias. Además, los precios del transporte en Abiyán pueden cambiar de un día a otro, lo que añade más incertidumbre a las economías domésticas. Como consecuencia, muchas personas en edad de trabajar deciden separarse de sus familias y vivir cerca de las zonas comerciales.
En la cité Colas existe un colegio de primaria, pero no hay college —a partir de 6º de primaria— Cerca de la cité solo existen college privados que no pueden pagar. Así, muchos menores tienen que desplazarse a casa de familiares o conocidos a continuar sus estudios — lo que no siempre ocurre—. «Cada uno tiene su educación en casa. Mi hija ha tenido que repetir curso debido a los efectos del difícil desplazamiento» lamenta Seydou Traoré.
La juventud ha huido de la cité Colas y se encuentra lejos de su familia. La mayoría de los jóvenes deciden mudarse cerca de los barrios comerciales para conseguir ingresos y ayudar a su familia; otros deciden migrar en búsqueda de oportunidades y pueden verse empujados a tomar la ruta migratoria hacia el Norte de África o Europa. «Si no hay un apoyo por parte del gobierno para que haya actividades económicas, la solución de la migración va a aparecer en la cabeza de nuestros hijos y «petits frères» (los más jóvenes) para salir a “se chercher” (encontrarse a sí mismos, realizarse)». Los hijos de Brahima Camara están todos fuera trabajando para ayudarle, ya que tiene que pagar un tratamiento muy caro cada tres meses por una lesión en su pierna. Brahima denuncia que no se ha cumplido el compromiso presupuestario del gobierno para las poblaciones vulnerables.
Mucha gente afectada procede del medio rural y de otros países de la región. Según relata Christoph Veithen, conoció casos de personas que se planteaban la vuelta a su lugar de origen. Sin embargo, Abiyán sigue siendo la ciudad de las oportunidades, por lo que muchos «padres de familia» deciden mandar de vuelta a la familia para quedarse ellos intentando ganar el dinero suficiente para mantenerlos.
Los desplazamientos han tenido impactos muy fuertes en las dinámicas sociales y modos de vida. Las familias tradicionales vivían en el mismo barrio y muchos en casas más grandes que las otorgadas. Como máximo tienen 4 habitaciones y ciertos propietarios como Dembélé Toro poseían casas más grandes para acoger a sus familias. Además, como «padre de familia» solía tener casas colindantes donde se alojaban sus hijos con sus mujeres de forma gratuita. «En los planes del “viejo”, ningún hijo vivirá fuera. Cada hijo tendría una habitación» afirma Brahima Koné, líder de la juventud de Colas. Estos edificios quedaban fuera de los planes de relocalización, por lo que la familia estaba obligada a separarse. «Ahora estoy en una casa de 3 habitaciones y somos 18 personas. Además, no tengo ingresos y se me han acabado los ahorros de las compensaciones que nos concedió el gobierno».
El investigador Christoph Veithen explica que una buena parte de la población de los barrios afectados es procedente del norte de Costa de Marfil mayoritariamente musulmán. Algunos ejercen la poligamia, por lo que son grandes familias. «El programa de reasentamiento en Songon no está adaptado a las formas sociales»


Ilustración 9: Dembélé Toro y Brahima Camara. Fotografía de Luis de Lope

La incertidumbre es otro elemento que afecta negativamente la vida de los desplazados. Las demoliciones de los barrios afectados parecen no seguir un orden lógico. Los vecinos comienzan a escuchar rumores, pero nunca se sabe cuándo van a ocurrir. En otros casos, las demoliciones se ejecutan avisando «dos días antes». En esta situación, les es imposible planificar su vida.
Seydou Traoré tardó tres años en ser realojado. En esta espera tuvo que buscar un alojamiento temporal subvencionado por el Estado que no siempre cumplió con sus obligaciones «tuve que estar 9 meses pagando el alojamiento por mi cuenta porque no recibía la indemnización del Estado».
Actualmente este es el único proyecto de vivienda social en funcionamiento del programa de relocalización debido a los continuos atrasos. Casas vacías a medio construir evidencian que algo no va bien.
A pesar de todos los problemas expuestos, los habitantes de cité Colas son probablemente aquellos que partían de la mejor posición. La gran mayoría de habitantes de los barrios precarios afectados vivían de alquiler y han tenido que buscarse un nuevo hogar con la compensación negociada con las autoridades. Muchos de ellos denuncian que las cantidades han sido escasas o incluso no haber recibido nada por el problema existente con los censos.


La cara oculta de un desarrollo urbano ambicioso
La política de desarrollo urbano en Abiyán es muy ambiciosa y la ciudad está en continua transformación. Acudo a presentaciones de instituciones multilaterales y gobierno donde se muestran unas cifras que llaman al optimismo y admiración, pero no existe ninguna mención al PAR y a las consecuencias en la población local. Los proyectos en Costa de Marfil siguen la premisa de que la inversión en infraestructura aumentará la productividad al agilizar los movimientos y, como consecuencia, el bienestar económico. Sin embargo, muchos proyectos no son inclusivos, ya que se trata de infraestructuras que requerirán un pago que las clases populares del cinturón de Abiyán no van a poder permitirse como es el caso del peaje del 4ème pont.
Las nuevas infraestructuras están desplazando a la población de menores ingresos a la periferia de la ciudad y se corre el riesgo de crear bolsas de pobreza si no surgen nuevos polos económicos secundarios. La inexistencia de una política social y de acompañamiento puede tener consecuencias negativas a medio y largo plazo. En particular, debería preocupar la escolarización de los niños y el desarraigo de los jóvenes debido a las modificaciones abruptas de los modos de vida y vínculos familiares. Estas situaciones pueden resultar en un aumento de la delincuencia y provocar nuevos flujos migratorios por falta de oportunidades.
El desafío urbano al que se enfrentan las capitales africanas en las próximas décadas será muy relevante para el desarrollo económico. Existe un consenso entre la población en la necesidad de tomar medidas, pero se debería asegurar la inclusión de todas las capas de la sociedad a través de una visión holística del desarrollo. Otras medidas como la descentralización están en el centro del debate.

  1. Censo de la población 2021 ↩︎
  2. Presentación urbanismo jornadas multilaterales ↩︎

El desafío del desarrollo urbano. la cara oculta del Grand Abidjan: los desplazados del 4ème pont. by Luis de Lope Pérez is licensed under CC BY-NC-SA 4.0

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