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El partido de Zuma discute el fin de su presidencia a puerta cerrada

SUDÁFRICA POLÍTICA | 12 de febrero de 2018

El presidente sudafricano, Jacob Zuma. EFE/Archivo

Johannesburgo, 4 feb (EFE).- A puerta cerrada y con todo un país a la expectativa, el Congreso Nacional Africano (CNA), gobernante en Sudáfrica desde el fin del apartheid, discute la salida de la presidencia del que era hasta hace poco su líder, Jacob Zuma, pese a que tiene mandato hasta 2019.

Los dirigentes del antiguo movimiento de liberación, encabezados por el vicepresidente del Gobierno y actual presidente del CNA, Cyril Ramaphosa, se encuentran congregados en Pretoria desde poco después del mediodía, bajo la promesa de zanjar definitivamente esta crisis nacida del rechazo que genera la figura de Zuma, acosado por graves escándalos de corrupción.

Ni Zuma ni el CNA se han pronunciado oficialmente todavía, pero este domingo Ramaphosa había asegurado que el desenlace llegaría en la reunión de hoy, que se prevé larga.

"Sabemos que queréis que esto termine", había recalcado Ramaphosa.

Sin embargo, los términos, plazos y condiciones del popularmente denominado "Zexit" se mantienen en secreto, más allá de que todas las señales apuntan al fin inminente del mandato de Zuma.

En el CNA empezaron a soplar vientos de cambio desde que Ramaphosa accedió a la cabecera del partido, en diciembre pasado, si bien lo ajustado de su victoria hacía difícil predecir un cambio de rumbo tan brusco para la formación en cuestión de pocas semanas.

En su campaña hacia el poder, el vicepresidente habló abiertamente de la necesidad de ser implacables con la corrupción y de revitalizar la maltrecha economía sudafricana.

"Aquellos que son corruptos, que roban a los pobres, serán llevados ante la Justicia", reiteró públicamente Ramaphosa este domingo, lo que se leyó como una referencia directa a las negociaciones que ha estado manteniendo en privado con el jefe de Estado.

Zuma está salpicado por numerosas acusaciones, incluidos casi 800 cargos por corrupción relativos a contratos de armas de finales de los años noventa o investigaciones por haber usado el Estado para favorecer a empresarios afines con concesiones públicas millonarias.

Filtraciones de conversaciones privadas de los miembros dirigentes, frenéticas reuniones y cambios de planes y un tono cada vez más duro contra Zuma hicieron día a día cada vez más evidente que el presidente no cuenta ya con el respaldo del CNA.

Pese a todo, en lugar de emitir una orden directa, los esfuerzos de la cúpula se centraron en lograr una dimisión negociada para evitar profundizar las divisiones internas.

De acuerdo a los medios locales, las negociaciones entre Zuma y Ramaphosa han abordado contrapartidas como los costes de su defensa en futuros procesos legales o garantizar protección para su familia.

Las reglas internas de la formación establecen que todos los miembros del partido deben someterse a la voluntad de éste.

Sin embargo, si como resultado de la reunión de hoy el partido acabase ordenando formalmente a Zuma hacerse a un lado y este sigue negándose, las únicas vías posibles serían una moción de censura o una destitución en el Parlamento, de mayoría oficialista.

Al respecto, la oposición aprovechó la creciente tensión para pedir una nueva votación de moción de censura, la octava contra Zuma desde su llegada al poder.

El trámite fue fijado para el día 22, pero la fecha no dejó satisfecha a las formaciones, que hoy reiteraron que quieren que se adelante a esta misma semana dada la lentitud y opacidad de las negociaciones en el seno del CNA.

"No podemos ser espectadores de las facciones internas del CNA", subrayó hoy Mmusi Maimane, el líder de la Alianza Democrática, en una rueda de prensa conjunta con los dirigentes del resto de la oposición.

Pero no solo pidieron que la salida de Zuma pase inmediatamente a manos del Parlamento sino que, descontando ya un resultado favorable de la eventual moción de censura, reclamaron que se disuelva el Legislativo y que se convoquen elecciones anticipadas.

"Pensar que cuando Zuma se vaya nuestros problemas desaparecerán es ser ingenuo", recalcó Julius Malema, el líder de los Luchadores por la Libertad Económica.

Mientras, a nivel social, en Sudáfrica reina la calma, pese a las fuertes expectativas de un cambio presidencial inminente.

La maniobra en el CNA tiene un precedente reciente: la dimisión forzada del presidente Thabo Mbeki en 2008.

Paradójicamente, en aquel momento era precisamente el propio Jacob Zuma -aunque este no ascendería a la jefatura de Estado hasta 2009- quien lideraba la cúpula del CNA que dio la espalda a Mbeki.

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